Rosario de la sangre de Cristo en Plata

Mariangel
$50.000 COP

Plata Ley 927

En aquellos momentos de nuestra vida en los que no sentimos el amor de Dios, lo más beneficioso para nosotros es reflexionar sobre la crucifixión de Jesús y todas las heridas que sufrió por su amor hacia nosotros. Nos refresca la memoria sobre el gran dolor que soportó Jesús y la profundidad de su amor.

Una forma de entrar la Pasión de Jesús es reflexionar sobre las heridas que sufrió y la sangre que derramó debido a ellas. Esto se trata de una antigua devoción en la Iglesia, una que tiene sus orígenes en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, en la Primera Carta de san Juan leemos: “Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado” (1 Juan 1,7)


VISTO RECIENTEMENTE